Ir al contenido principal

Un cuento de Panchito ¿Qué me está pasando?

Un cuento de Panchito... ¿Que me está pasando? Hacía ya bastante tiempo que no podía contactarme con todos ustedes; era debido a que mi papito Jetrón tenía muuuuuucho trabajo y yo, como soy sólo un muñeco, necesito su ayuda para 'hacer' lo que yo quiero; pero lo importante es que estoy aquí... ¿Saben amiguitos? ¡No, en verdad no pueden saberlo si yo no se los digo! Pero... es que hace días que me siento raro. Mi pechito como que se infla y se desinfla; como que hay algo adentro que hace 'tic - toc' bien fuerte. Por mi cabeza pasan escenas y figuras que me ponen como contento y triste al mismo tiempo. Cuando quedo en mi rincón, en la biblioteca de mi papito... ya no me dan ganas de tomar sus libros y devorar sus conocimientos e historias y me quedo como pensando y pensando. Llegó el momento en que ya no pude soportarlo y ayer en la noche le dije a mi papito Jetrón que me explicara que és lo que me estaba pasando, le dije: - Papito, tú fuiste quien me formó y si bien es cierto que fué Jesucito quien me dió esta vida que disfruto tú eres a quien yo amo y fueron tus manos de artesano las que me crearon... Solo Diosito pudo realizar lo que muchos creen imposible, que un títere de paño y aserrín pueda vivir, pensar y comunicarse con quienes son capaces de amar e impregnarse en la imaginación; pero ahora creo que estoy algo así como enfermo... Me cuesta todo, pensar, soñar, compartir y si yo pudiera respirar... también me costaría hacerlo ¿Que me pasa... porqué me siento así? Jetrón se quedó pensando un momento, y mirándome me abrazó y me dijo sonriendo... -Panchito, creo que estás enamorado... -¿Enamorado yo? ¿Un muñeco... un títere? - le respondí - Pero papito... un muñeco no puede enamorarse... ¿como podría casarme y tener muñequitos chicos? Yo no puedo amar así como los hombres aman, así como veo en la tele... Mi papito me tomó con mucho cariño y me dijo: -Si, claro que puedes amar. El amor no es privativo de las parejas que desean un día unirse por toda una vida; el amor es algo genial, inmenso pero también es algo complejo. Todos piensan que el amor es una pasión que avasalla pero no es así... El amor, Panchito, es algo mucho más grande y hermoso. Dios nos lo regaló. El amor es más que un sentimiento es una decisión de entregarse para que otro u otros puedan acercarse a la felicidad. Es cierto que una parte del amor puede confundirse con la pasión; pero es sólo una fracción de éste; también hay una parte que tiene mucho de amistad y otra, la más sublime, es la dejación de si mismo para hacer feliz a quien se ama. Dios es ese Amor... Tú puedes amar, yo puedo amar, tomos podemos amar sin necesidad de llegar a confundirnos... Estuvimos mucho rato juntos... sin decirnos palabras. Yo cerré mis ojitos de vidrio, ahora un poquito húmedos (no sé porqué ni cómo) y le pedí a mi amigo Jesucito por mi familia, mi papito Jetrón y mi mamita Malali, mis cinco hermanicos... el Joje, el Maco, el Luicho, el Claudio y la Marcegael... a quienes ahora puedo decir que amo desde toda mi vida y, bueno también lo hago por una muñequita que le regalaron a la Marce, que tiene una carita tierna y sus ojitos medio picarones y una boquita chiquita y muy rojita... ¡Que raro, otra vez me dieron ganas de suspirar! Panchito el títere de Jetrón.

Comentarios

Entradas populares de este blog

TRATAREMOS, ENTONCES, EN ENTREGAR DE LA VIDA UNA VISIÓN EN LA QUE PREDOMINEN LA PAZ, LA ALEGRÍA Y EL AMOR... PARA QUE ELLOS PUEDAN ENCONTRAR UN HORIZONTE EN EL QUE SE VISLUMBRE LA ESPERANZA Y LA FELICIDAD... Y TRATEN DE ALCANZARLO- Panchito, el títere de Jetrón

Panchito está de vuelta

Hola amigos... Hace tannnto pero tannnnto tiempo que no he estado junto a ustedes que muuuuuuchos, muuuuuchos ni siquieran saben quien soy yo: el Títere Panchito. Quienes están conmigo en mi comunidad, han podido leer sobre mi historia. Nos conocemos. Yo soy un muñeco y mi papito humano es Jetrón. Él ocupó para hacerme muchos restos de cosas, con cartón, papel 'maché' y con mucho amor también. Creo que estaba o se sentía muy solito entonces... y recuerdo que conversaba conmigo y me preguntaba muchas cosas que yo no sabía como contestar ¿porqué? Porque era sólo un muñeco. Mi papito Jetrón cuando tenía que trabajar me sentaba en un rincón de su escritorio y desde allí yo lo podía ver, como hacía sus trabajos en su computador; en la noche yo me quedaba allí en la semi penumbra haciendo todo lo que los muñecos hacen durante la noche: ¡NADA! En una ocasión que mi papito Jetrón y mi mamita Malali, salieron a celebrar. En el silencio de esa noche pude ver que frente a mi, una luz se f...